Los familiares de Forza, Ferrón y Bina y sus abogados ofrecieron una conferencia de prensa con motivo del aniversario del macabro hallazgo.
Las imágenes, los gestos y las palabras se repiten, una y otra vez, en sus mentes. Buscan algo un vestigio de luz, aunque sea mínimo, que les de una pista sobre lo qué sucedió. Pero las respuestas no llegan porque intentan armar un rompecabezas al que le faltan las piezas fundamentales.
“Para ustedes es una noticia, pero yo estoy viviendo una tragedia”, dijo Zulema Arruti a 24CON en vísperas del aniversario de la muerte de su hijo, Leopoldo Bina. Ella es la más “combativa”, la menos “diplomática” de los familiares de las víctimas del triple crimen, tanto que se animó a sentenciar -frente a los micrófonos de los medios nacionales- que “Faggionatto es un mafioso”.
|
El letrado Ulises Daban Peña y Diego Ferrón. |
El juez de Campana, que investiga la causa de la efedrina, intervino en la causa, después de la fiscal Ana Yacubucci y antes de Juan Ignacio Bidone. Y, fue justamente en sus manos que el caso alcanzó los picos de impacto. Una encrucijada que, quizás, embarro más la cancha, antes que apuntalar la investigación con detenciones sin fundamento que dieron rienda suelta a un circo mediático.
Con todo, el polémico magistrado hizo más por dilucidar el crimen que Yacobucci: "La causa fue herida de muerte a 24 horas de su comienzo" y que "hubo un plan orquestado tendiente a barrer con todas las hipótesis de la investigación, no sólo hubo desidia", disparó el abogado Miguel Ángel Pierri y anunció que la fiscal fue denunciada en la Justicia por el déficit de la investigación.
Ya son conocidas las falencias de base que cometió la funcionaria al momento de hallar los automóviles abandonados (uno de ellos quemado) y, también, los groseros errores a la hora de recibir las denuncias por la desaparición de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Lepoldo Bina. Llamadas, lugares y nombres que fueron ignorados por la fiscal. Imposible imaginar la bronca y la impotencia de tres familias destrozadas a las que se les sugirió que, el motivo de la desaparición, sería una “escapada” de fin de semana.
Fundamentalmente, el letrado cuestionó que la fiscal no tomó medidas cuando, al día siguiente de la desaparición de los tres hombres -el 8 de agosto de 2008- y tras el hallazgo de los autos de dos de ellos en Capital, la Side le informó que los teléfonos de los tres se habían activado por última vez en General Rodríguez.
|
Arruti, madre de Bina acusa a la Justicia. |
"La fiscal llama a la comisaría de General Rodríguez y consulta si hay algún hecho anormal que le pudieran informar. Ella hace ese llamado porque la Side le informa que los teléfonos están en ese lugar. ¿Por qué no ordenó allanar?, los hubiera encontrado con vida, o por lo menos, hubiera barrido la zona de otra manera", dijo Pierri que, asimismo, confirmó que los empresarios intentaron realizar con sus equipos de handy "Nextel" un pedido de auxilio a último momento, cuando ya estaban secuestrados."Los teléfonos de Forza, Ferrón y Bina se dispararon por última vez, el último de ellos a las 16:30 del día 7 de agosto. Hay tres llamados finales, tres alertas finales que hacen Forza a su mujer Solange; Bina a su amigo Ricardo Sladkowski y Ferrón a su hermano y que son disparados en el camino de su desaparición", reveló.
De hecho, Diego Ferrón cree que los llamados fueron realizados intencionalmente por los captores, hipótesis que puso de manifiesto, más tarde, en el programa de Mirtha Legrand.
|
El abogado de Solange, Rubén Ramírez, explica porque la viuda de Forza no participó de la conferencia. A su lado, la mujer de Ferrón, Mariela Izquierdo, lo escucha atentamente. |
Así las cosas, cuando el expediente llegó a manos de Bidone, en el camino, se habían perdido pruebas esenciales. ¿Por qué la causa no cuenta con la cinta que muestra a Forza, Ferrón y Bina traspasando el telepeaje de la Autopista? ¿Mostrará a sus captores, a sus asesinos o a su entregador? No se sabe y, lo más probable, es que nunca se sabrá.
Sin imágenes ni testigos directos, Bidone basa su investigación en los 200 archivos de cruces telefónicos e información digital. Y, en este punto, los responsables del triple crimen se enfrentan a un gran escollo: el fiscal de Mercedes es especialista en el área.
A un lado de Rubén Ramírez (abogado de Solange Bellone y su marido, Forza); la viuda de Damián Ferrón se dejó ganar por el dolor, pero no dejó caer las lágrimas que se amontonaron en sus ojos. Fortaleza que no puede dejar de mostrar frente a su pequeña hija, de cinco años, que “todavía no sabe lo que le pasó a su papá, pero ya siente la ausencia”.
Por su parte, Ramírez explicó que Solange tomó la decisión de dejar de aparecer en los medios. “Cada vez que salía en la televisión, le aparecían denuncias”. En la actualidad, la mujer debe afrontar tres causas penales heredadas de su marido.
Lo demás, lo conocido: cuatro sospechosos vinculados al tráfico de medicamentos y relacionados al de la efedrina, un expediente con 25 mil fojas, 60 testigos que manifiestan un temor paralizante y un preocupante agujero negro que tragó las pruebas más valiosas.
En medio de tantas preguntas una certeza: “Este crimen ha tenido una gran planificación, en cuanto a su modalidad y ejecución. No ha existido en nuestro país casos similares o análogos”, resolución vertida por Bidone en un comunicado.
El 13 de agosto pasado, el hallazgo de tres cadáveres en un descampado de General Rodríguez conmocionó al país. ¿Quién mató a Forza, Ferrón y Bina? La respuesta, por el momento, logra eludir a los investigadores. Pero, “la esperanza es lo último que se pierde”, se conformó Zulema.
Fecha: 7 de agosto de 2009.